Excelente ejemplo es el fichaje de la colombiana Esperanza Gómez por parte de la productora propiedad de Manwin, que en esta escena no abandona el español para nada cuando dialoga con su afortunado partenaire, Carlo Carrera, también parece tener acento puertorriqueño o cubano. La diosa de Belalcázar toma en esta ocasión otro rol, más pasivo y parsimonioso, más dispuesto a dejarse a hacer. Muchos preferimos verla cabalgando desbocada con la melena al viento y las carnes trémulas, pero tampoco está mal disfrutarla de otra forma distinta.

 

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